martes, 14 de mayo de 2013


Y nada, qué se yo.

Hoy me propuse un trato conmigo misma. El trato consiste básicamente en madurar. En hacer cambios en mí que me mejoren como persona. Lo publico acá porque quiero que tenga un comienzo concreto y quiero que esté marcado en algún lado, y ¿Qué mejor lugar que ponerlo en la página donde publico todo lo que pienso y lo que me gusta?
Esperemos poder cumplirlo.

domingo, 12 de mayo de 2013

Muntogüers.

Eran las dos y diez y habíamos quedado en encontrarnos a las dos y media. Estaba arriba del bondi, un poco nerviosa, pero consciente de que el encuentro de hoy iba a ser importante. Me preguntó en donde vernos y yo elegí “Bar Cedón” ubicado en una esquina. Era mi favorito por la cantidad de turistas que iban ahí y lo pintoresco del lugar. Me encantaba ir ahí sola para tomar un buen submarino, mirar a la gente pasar, escuchar los distintos acentos e idiomas que me rodean y sentirme menos sola que en mi casa, escuchando a la misma voz que siempre me grita.
Me bajé del colectivo y empecé a caminar rápido. Detesto llegar tarde. Eran dos y veinticinco. Suelo llegar antes que la persona, pero no contaba con la lentitud del conductor.
Cuando llegué a la esquina de enfrente la vi. Estaba sentada en el cordón de la vereda mirando los zapatos de las personas que caminaban por la calle llena de puestos de artesanos. Observaba todo con una mirada perdida, sin ningún interés en particular. Estaba apoyada en sus rodillas y con un gesto tan inocente que me enternecí un poquito. Ella era la clase de chicas que eran dulces por naturaleza y su sola presencia mejoraba el estado de ánimo de uno. Lo que más me gustaba era su voz. Era la típica voz que tiene una persona cuando acaba de tomar café donde se marcan mucho las letras como la “t”, la “s” y la c”.
Cuando me vio se le iluminaron los ojos.
Agitó su mano rápidamente y me mostró una de sus sonrisas más espontáneas. “¡Luna!” me gritó.
Yo también sonreí. Crucé la calle y la saludé.
-          Hola.
-          Es muy bonito el bar que elegiste. Entré hace un rato porque tenía que ir al baño y me gustó mucho.
Elegimos una mesa que estaba al lado de la ventana y nos sentamos una enfrente de la otra. Yo pedí un submarino con tostadas. Ella pidió lo mismo pero con una cerveza. Cuando le dijo al mozo qué iba a tomar me miró como diciendo “mirá que mala que soy”.
Me la imaginé tomándose shots de vodka, no por gusto, sino por querer ponerse ebria y demostrarle a todos lo cool que puede llegar a ser si se lo propone.
-          ¿Trajiste las cosas?
-          Sí. ¿Vos?
-          Sí.
Me fijé en la forma en que agarraba su mochila. Al principio, cuando nos sentamos, la tiró al piso como si no le importara lo que hubiera dentro. Ahora, para abrirla, la agarró con una delicadeza extrema. Ambas sabíamos que lo que cada una tenía en sus respectivas mochilas era importante.
Yo agarré la mía y saqué un sobre de papel madera que decía “Frágil”. Ella sacó un sobre idéntico al mío pero tenía escrito “para Luna”. Su caligrafía era horrenda. Lo escribió apurada. Las “a” parecían “o” y la “l” de “Luna” la escribió en minúscula.
Se quedó observando mi sobre fijamente. Sus ojos eran enormes y de color verde otoño.  Era un verde apagado y calmo que combinaba a la perfección con su voz sedosa. Se quedó tildada. La mirada expresiva pero indescifrable.
-          ¿Qué te pasa? – le pregunté.
-          Nada, es que me parece que somos muy chicas para lidiar con todo esto. Yo no me siento preparada ni con la madurez suficiente.
-          Yo tampoco, pero no nos queda otra.

Coeur de Pirate - Wicked Games

Dejé a mi chica en mi casa,
No la amo más,
Pero ella nunca lo va a jodidamente saber,
Estos jodidos ojos que estoy mirando.

Dejame ver ese culo,
Mirá toda esta guita,
Y ya vacié todas mis cartas también,
Ahora estoy jodidamente aprendiendo en eso.

Traé tu amor, bebé, yo puedo traer mi vergüenza,
Traé tus drogas, bebé, yo puedo traer mi dolor,
Tengo a mi corazón acá,
Tengo a mis cicatrices acá.

Traé las copas, bebé, yo puedo traer el escabio,
Traé tu cuerpo, bebé, yo puedo traerte fama,
Y esa es mi jodida palabra también,
Solo dejame jodidamente amarte.

Escuchame, voy a darte todo lo que tengo,
Necesito todo de esto, necesito confianza en mi misma,
Escuchame, voy a darte todo de mí,
Dame todo de eso, necesito todo para mí misma.

Entonces decime que me amás,
Sólo por esta noche,
Auque no me ames,
Sólo decime que me amás,
Aunque no me ames.

Dejame verte bailar,
Amo verte bailar,
Llevarte a otro nivel,
Te tengo bailando con el diablo.

Tomá un shot de esto,
Pero te advierto,
Yo estoy en esa mierda que podés oler, bebé,
Así que bajá tu perfume.



Shame.

*Léase esto escuchando la canción Towers de Bon Iver*

Te amo. Te siento y me encanta sentirte. Sentirte acá, conmigo. Siempre. Para siempre.
Despertás las cosas más lindas que hay en mí.
Te miro. ¿Te das cuenta de lo que pienso? No lo sé. Sólo veo que me estás mirando y me pregunto si vos también me sentís.
Me gusta observarte. Observar qué hacés, tus gestos, qué te llama la atención, qué te aburre, qué pasa por tu cabeza cuando me escuchás hablar.
Creo que para vos soy la persona más aburrida del mundo pero como me querés tanto no te importa. ¿Qué tengo yo que te llama la atención? No soy nada especial. ¿Te parecí linda? ¿Te parecí distinta a tu entorno? ¿Creíste que puedo sacarte de toda la mierda que te rodea?
Vos sí. Vos sí me parecés lindo y distinto a todo lo que me rodea, me parece que vos me lográs sacar todo lo malo que tengo adentro mío y todo lo malo que me rodea. Vos lográs sacarme del personaje barato y paupérrimo que habita en mi cuerpo y me hacés sentir una nueva chica, más fresca. Espontánea y mejor.
Nuestras realidades y nosotros somos tan distintos que no sé ni qué nos vimos al principio. Tu forma de ser y la mía son opuestas y muy parecidas a la vez. Nuestros entornos no tienen nada que ver. Ni siquiera nuestra forma de divertirnos es igual.
A pesar de todo esto, nuestra relación es la mejor. Como nos cuidamos, como nos reconciliamos, lo bien que la pasamos juntos y lo feliz que nos hacemos. Nos vivimos peleando pero viéndole el lado positivo a eso nos fortalece. Nos hace crecer.
Te amo. Te vuelvo a mirar. Estás diciendo algo como que mi boca te gusta o que mis ojos son muy lindos. Yo no le presto nada de atención porque estoy anonadada.
No puedo creer que yo esté pensando y regocijándome en mi mente, fascinándome con lo bonito que sos por dentro (en las entrañas) y por fuera, y vos estés contándome cosas triviales, tan inocente y ajeno a lo muchísimo que significás para mí.
Empiezo a llorar. Vos me preguntás "¡¿Qué te pasa?!" porque fue de la nada. Yo te contesto que nada, que estoy bien.
La verdad es que estoy tan bien que no lo puedo creer.
La felicidad que me transmitís, la paz que medas son tales que no me cabe la alegría en el cuerpo, no puedo expresarla de otra forma.
Vos te preocupás porque no me creés que estoy bien. Lógico, la gente asocia las lágrimas con algo triste. A veces las lágrimas son admiración, fascinación, felicidad, asombro, amor. A veces las lágrimas son la única manera de expresar la intensidad que hay en un sentimiento.
A veces son la forma más pura y sincera. A veces son lo único que queda.
Me las seco y miro al cielo. Somos lo único que tenemos y lo único que nos queda. Yo te tengo a vos y con eso estoy bien.
"Te amo" me decís. "Mirame a los ojos". Te miro. "Te amo" me volvés a decir. Amo mirarte a los ojos. Amo el color y la forma que tienen. Amo la expresión que muestran. Cuando yo te miro a los ojos se me congela hasta la sangre. Se me para todo el mundo, pibe.
No sé si alguno de los dos es consciente de que esto puede terminar en treinta años, en dos meses o mañana. No sé si alguno de los dos realmente entiende lo distintos que somos.
No lo sé, pero no me importa.
Porque pese a todo lo que nos diferencia, nos separa, nos aisla, yo te amo.

domingo, 14 de abril de 2013

Trust.

Me escondo en mi escudo protector el cual me resguarda de los males de la esencia humana. Lo natural abrió paso a lo artificial, tomando esto último como lo primero. Lo clásico y lo moderno se complotaron para discriminar a lo primitivo, que, a fin de cuentas, es el origen de estos. Me aferré a mis orígenes provocando la más pura, sincera y vomitiva verborragia emocional existente.
Perece la singularidad de lo que alguna vez estuvo vivo. La locura se racionaliza con tal de exprimir la más mínima gota de originalidad que uno tiene. Lo abstracto se concreta dando paso a la lógica de lo incomprendido. Lo armónico y "lo bonito" se deforman. Lo creado duplica a la copia. La normalidad de lo trágico nos envuelve haciéndolo cotidiano. La plenitud de lo finito es interminable. La falsedad que encarna la honestidad nos hace hipócritas. Lo corrupto se establece como objetivo e inquebrantable. La sociedad en vez de integrar, desintegra. Lo impoluto se ensucia de mentiras. Todo esto es el devenir de lo pasado. 

martes, 2 de abril de 2013

Furor.

Empiezo a moverme rápido sin saber que en realidad estoy corriendo. Hace poco empecé acá y no entiendo mucho del mundo. Tanteo insegura y concentrada qué tan difíciles van a ser las cosas. De acuerdo a eso, paro acá o sigo. Todavía no tengo nada formado ni concretado, no sé donde estoy.

Corro y me hago de paz. Mis pasos resuenan atronadores, y nerviosos, cual persona que está atenta al menor ruido a la espera de que pase algo, sabiendo consciente o inconscientemente y no por eso siendo inocente, que no todo está anticipado o por escrito. Finjo no sin creer que la honestidad es un invento, que mis promesas frágiles como un ser al que acaban de corromper, son verdaderas. Espero y no por esperar me refiero a querer paciente o impacientemente estar a la espera de, que las cosas fortuita o casualmente se solucionen. Sin embargo, necesito y no dejo de pedir un poquito de aceptación.

Mis pasos, antes calmos y relajados, se volvieron de fuego. Rápidos, impulsivos y furiosos. No ven con claridad, no piensan con racionalidad, sólo se dejan llevar. Presumo que la llama que me consume sólo es producto de mi espontaneidad y mi deseo de rebelión. No por muchos aires de bohemia que me de  mi realidad va a ser distinta. Me ilusioné con presumir no sin ser modesta y arrogante la cantidad de personas que habitan en mi vida.

Se volvieron de plomo. Pasos agónicos, pesados y cansados. No quiero caminar más. Son como un grito prolongado, como un llanto silencioso, como una duda surgiendo en la mente de alguien. Tristes y no por eso débiles. Calculo y calculando no necesariamente proceso la distancia en que me tomará llegar a mi fin. Final, finito. Finito y no por eso melancólico.  Inundo sin marchitar por completo mi cabeza con dudas atemorizantes sobre por qué soy, siendo, yo. Y no otro. U otra. O algo. O esto. O aquello.

Concluyo dando por entendido que mis pasos, que alguna vez fueron dudosos, luego se confiaron, luego le agarraron la mano y por último se cansaron, son la evolución de la vida de todo ser humano consciente y no por eso aceptado de su existencia.

lunes, 18 de marzo de 2013

ELO

Hay cosas de ella que nunca me voy a olvidar. La forma ovalada de sus uñas mal pintadas, su pelo sedoso y lacio que ahora está larguísimo, sus ojos verde amarillentos, los hoyuelos que se le formaban cuando me sonreía y su risa de nena chiquita. El paso del tiempo no la cambiaba, ella seguía tan hermosa como la recordaba. Seguía teniendo el tic de mover la pierna sin parar cuando se sentaba, tocarse la nariz cuando mentía y acomodarse el pelo cada dos segundos. Fumbaba a escondidas y le encantaba comer caramelos. Tenía un novio que no la merecía y amigos que no la valoraban.
Ella tenía una forma de ser muy extraña. Nunca entendí si era gótica o qué, pero su onda era de ese estilo.
Su vida era muy simple y seguramente igual a la de muchas chicas más, así que probablemente quieran saber (o no) qué tiene de interesante para mí como para relatarla. Es que ella se fue. Nunca más supe noticias suyas y probablemente no la vuelva a ver por un largo tiempo, pero el otro día reapareció. Volvió a hacerme sentir completa solo como ella podía hacerlo. Realmente sentí que era plena, hasta que me dejó otra vez.

No es justo.

lunes, 11 de marzo de 2013

K


La relación era un tanto complicada de explicar. Él era bastante frío y ella lo contrario. Cuando estaban juntos se volvían las personas más melosamente pesadas del mundo. Lo que todos los imbéciles que los rodeaban no notaban, ya sea por su aparente ignorancia o ceguera temporaria, era que eran muy disfuncionales. Les vivían diciendo que hacían una pareja hermosa. Ella era agresiva, impulsiva, malhumorada y directa. Él era más poético, tranquilo, tímido y hasta miedoso. Los opuestos se atraen, me dirán, pero a ellos les importaba una mierda. Eran demasiado distintos como para estar juntos y aun así eran felices. Sin embargo, cada uno tenía sus “demonios internos”. Ambos eran inseguros en cuanto a la relación. Tenían un miedo constante de que alguno se encuentre algo mejor. Por más diferencias que tuvieran, si pasaba más de una semana sin verse se extrañaban más que a nada en el mundo. Si bien ella parecía ser muy segura de sí misma en el fondo tenía asuntos importantes sin resolver, y eso le carcomía la cabeza. Y él, por más tranquilo y profundo que pareciera ser, vivía haciéndose planteos paranoicos y masoquistas acerca de qué tanto más quería a la chica de lo que ella a él.

Como dije antes, eran muy disfuncionales. No podrían verse todos los días porque ya se estarían matando. Se peleaban por la más mínima idiotez, el planteo más estúpido y la escena de celos más injustificada. Ella le tenía mucha fe a la relación y juntos planeaban qué hacer cuando fueran grandes y siguieran juntos. Él prefería dejar que se den las cosas, pero en secreto se fascinaba imaginando una vida junto a ella.

Su relación podía no ser la mejor, pero era real. Los dos se soportaban en sus peores estados, quizás terminaban no hablando por horas o días, pero el sentimiento era demasiado inmenso como para no perdonarse. Y eso era lo que les importaba. No cuántas fotos tuvieran juntos o qué tanto cada uno podía presumir lo lindo que era el otro (sin embargo cuando encontraban oportunidad lo hacían), sino que lo que estaba pasando era fuerte, mutuo, estaba acá, y era ahora. Y es ahora.

domingo, 10 de marzo de 2013

Flag.


Es muy triste ver la auto destrucción de una persona. Lo primero que se siente (o se debería sentir) es impotencia, ya que uno como pobre individuo poco convincente, no puede persuadir o hacer entender al sujeto en cuestión.  Uno intenta hacer entrar en razón y explicarle las consecuencias de que el acto que llevará a cabo va a ser, inevitablemente, una cadena que lo deteriorará mucho más rápido de lo normal.

El sujeto se niega a entender. A procesar. ¿Y uno que puede hacer? Ya está, ya hice todo lo que pude. Hablar con la persona, demostrarle que la preocupación es pura y sincera… y no sé qué más se debe hacer. ¿Pegarle con un garrote? ¿Hacerle ver gráficamente de lo que uno habla? ¿Mostrarle estadísticas?

¿Cómo cuidar a alguien que no se deja cuidar? ¿Cómo hacerle entender algo a alguien terco? ¿Cómo ser persuasivo al punto tal de cambiar la mentalidad de una persona cabeza dura?

Si la persona viera o entendiera el sufrimiento que uno pasa por su culpa, sería todo distinto. Pero uno no puede ir y decirle “mirá, mirá la mal que la paso por quererte, hijo/a de puta”. Uno no puede ser así de descarado y tiene que contenerse de refregarle ese tipo de cosas en la cara al ser humano afectado. 

Entonces uno empieza a plantearse ¿Seré yo la persona paranoica o será la persona en cuestión la que se quiere tan poco a sí misma que hace eso? ¿Seré yo la persona cerrada o será este ser viviente el terco? ¿Seré yo que lo quiero demasiado o será él que me quiere poco? ¿Tendré que querer menos? ¿Sera que yo no acepto al individuo así como es o será el individuo que cambió sin que yo me diera cuenta?

Es muy triste ver la auto destrucción de una persona  y no poder hacer nada porque todo lo intentado fracasó. Es muy triste entender que el ser del cual se habla no entiende, sólo mueve la cabeza haciendo de cuenta que sí lo hace.  Es muy triste comprobar que ya está perdido lo que uno no quiere perder.

lunes, 11 de febrero de 2013

Bloody.


“Mientras el analista es, necesariamente, ingenioso, el hombre ingenioso está con frecuencia notablemente incapacitado para el análisis”.

“Se observará fácilmente que el hombre ingenioso tiene mucha fantasía, mientras que el verdadero imaginativo nunca deja de ser analítico”.

“Existen pocas personas que no se hayan entretenido, alguna vez en su vida, con recorrer en sentido inverso las etapas por las cuales ha llegado a algunas conclusiones”.

Hacer una línea de pensamientos en sentido inverso, que nos haga recordar por qué o qué cosas nos llevaron a pensar en ese hecho, cosa o conclusión. ¿Nunca les pasó que estaban por decir algo y se olvidaron? A mí me pasa básicamente cada cinco minutos. Gracias a mi cerebro aprendí a desarrollar esta forma para poder recuperar el pensamiento recientemente perdido, que casualmente, es una forma que Edgar Allan Poe abala ya que según él ayuda a desarrollar y ejercitar el pensamiento crítico, tan importante como precario.


miércoles, 6 de febrero de 2013


Siempre me pregunté cómo, en qué circunstancias y  cuándo uno puede efectivamente afirmar que llegó al fondo de la tristeza. ¿Qué es el fondo de la tristeza? Yo supongo que será la máxima sensación de vacío en el pecho.  La expresión más dolorosa de la impotencia. Supongo que no tiene que ver mucho con llorar hasta quedarse seco, sino más con sufrir hasta ser indolente. Hasta que ya nada te importe. Haber sufrido lo suficiente como para crear un bloqueo de defensa hacia los sentimientos. El fondo de la tristeza, ¿es un lugar o una sensación? Porque si es un lugar, yo imagino un bosque de noche desprovisto de toda forma de vida, con árboles ya secos. O un cementerio olvidado.  Y si es una persona, quizás es un hijo muerto. O una persona mayor sangrando. No voy a etiquetarme de cínica, pero sí voy a decir que me gusta el cinismo.

Estar triste hasta ser la mitad de persona que uno era antes.

Concuerdo con las personas que dicen que las mejores obras de arte, desde un libro o cuento hasta un poema (hablo de redacciones literarias porque sé un poco de este campo, no podría hablar de en qué se inspiran los artistas plásticos o los pintores o dibujantes), salen de la tristeza. Realmente, estar triste, melancólico, anhelante, o cualquier otro adjetivo que se le asemeje, es inspirador. No sé qué motivación emocional tendrá, pero a mi parecer son mucho más interesantes y profundas las cosas salidas de la tristeza, lo oscuro y todo lo malo de un ser humano, que las cosas salidas de la felicidad y las cosas lindas. Es que las cosas lindas y felices tienen ese encanto casi medio boludo que hace que veamos todo color de rosa, y eso a nadie le interesa, sólo a la persona que está feliz. Ni a su mamá le interesa.

Le agradezco profundamente a Damon Albarn (cantante de Gorillaz) por inspirarme en este post y me inquieta e intriga mucho pensar en qué se habrá inspirado para crear una canción tan triste y linda como “Amarillo”.

lunes, 4 de febrero de 2013

Sit down!


La era de la luz. Desearía que pudieras quererme tanto como yo me quiero. Y desearme. Y amarme. Y entenderme. Y enigmarme. Y perpetrarme. Pero nunca habrá otra chance. Te satisfice con mi soledad.

Y los soles se van apagando. Y las lunas se van muriendo. Y las estrellas se van quemando. Y dios está harto de esperarme. Y el futuro ya no aguarda. Y el sentimiento se pierde. Y la corrupción se clandestina. Y el asombro se acostumbra. Y la locura se adapta. Y la ira se tranquiliza. Y la agonía se hace pacífica.  Y la decepción se esperanza. Y el huracán ya no arrasa. Y el grito no se escucha.

Nunca noté lo que podría llegar a ser. Alguien que no puede ver nada y ama a través de lo enfermizo. ¿Cómo podría denegarme la mentira del romanticismo?

¡Calma! Nadie te está apurando.

¡Calma! Nadie te está reclamando.

¡Calma! ¿Por qué te pone tan nervioso hablar conmigo? No me estás prestando atención, ¿verdad?

“En algún rincón de mi mundo donde ya no corre el tiempo, ni minutos ni segundos, ni guiones ni argumentos, ni vientos de norte helados, ni llantos por penas negras, ni gatos por el tejado, ni paz ni después guerra. Donde no cumplo condena, donde no escucho sirenas, donde me quedo un ratito para recapacitar, guardo mil noches en velas”.

Te mienten en la cara y te patean en el orgullo rodeándote de tus temores. La dosis de adrenalina en el peligro me hace querer cortarme la garganta en cualquier momento. ¿Quién no ama disfrutar ese sensual coqueteo con las hormonas alocadas cuando se hace algo que no se debería estar haciendo?

Estoy despertando a mis instintos para incitarlos a arruinarme. No puedo retroceder pero puedo volver al tiempo donde todo me importaba un carajo. No me quiten mi vida, es lo poco que puedo afrontar como certero.  Mis recuerdos vienen y se esfuman como si estuvieran probándome que no tengo nada a qué aferrarme. Lo hice todo mal y sé que es estúpido porque pasó mucho tiempo, pero tengo una corazonada que indica que todo puede recrearse.

viernes, 1 de febrero de 2013

 
Nos están esperando y no estoy muy segura de a dónde ir. Me arrepiento de todo lo que hice pero no sé cómo no perder el sentido. Perdónenme, en lo que me he convertido…  Esta melodía casi que me salva, pero le hace falta un poquito de amor en mis adorables huesos. Necesito que se acerquen y me prometan que todo va a estar bien. Estamos flotando pero no puedo encontrar el fondo y el final. Qué suertudo extraño me he encontrado por aquí. Podríamos viajar juntos y pasar este mal momento. Hay cuatro asientos y quizás es poco, o quizás es mucho, pero no es lo que importa. Podríamos bajar a descubrir que pasa acá a la vuelta. Quizás si tratamos podemos girar normalmente. Sacrifiquémonos. ¿Qué acabo de hacer?
Hay alguien esperando allí afuera, revolviendo entre las puertas. Resolviendo mis problemas. Yo digo que prosigamos con el plan en focus. Focus de día. Focus de noche. Me siento peor, y digo que es culpa del Estado. Todo lo malo que pasa en mi vida debe ser culpa del Estado. Mis esperanzas deben estar drogadas y mi ego está seguramente cansado. Mi mente divaga y mi corazón confunde. Increíblemente ya me dejaron sola. O solo. Ya me olvidé quién soy. O qué soy. ¿Es tan necesario este mal de seguir etiquetando gente, llamándolos normales?
Siento como este increíble poder emana de mí. Una transfusión entre tu aire y mi dióxido de carbono. Espero conservar en mi mente tu figura de una mentirosa callada. O mentiroso callado.

Aquí es donde me escondo, así que espero me dejen en paz. Necesito un tiempo para reflexionar y poder hablar con la cuarta persona gramatical. No necesito tiempo. No lo tengo. No existe. Acá es todo infinito. Prometí quedarme y acá estoy.  En el paraíso del inframundo. ¿Me llevarías?

Compulsiva.


Todos hacemos creer a los demás lo que nosotros queremos que crean. Podemos manipular a nuestro gusto nuestra imagen exterior, somos tan cínicos que tenemos millones de caras pero siempre salimos a luchar por la “honestidad” y contra la “falsedad”.

Todos nos quejamos de las mentiras pero… ¿Quién no miente? ¿Quién está libre de culpa y puede decir sin ningún cargo “yo no miento”? absolutamente nadie. Pero somos los primeros en quejarnos cuando alguien nos miente. Qué cosa contradictoria que somos los seres humanos.

Todos rogamos por un minuto más. Un minuto más debajo de las sábanas, un minuto más con esa persona, un minuto más para usar la computadora, un minuto más para arreglarse, un minuto más para ver la tele, un minuto más para irse a dormir, un minuto más para volver a casa. Un momento más que ¿Qué significa? ¿Qué le agrega a nuestras vidas? ¿Qué tipo de sentimiento llena-vacío le agrega a nuestro corazón?

Todos estamos un poco trastornados. Todos estamos locos, pero lo que diferencia a los locos verdaderos de nosotros, es la inhibición. El loco llega a ser caradura, es desvergonzado, se despoja de toda atadura a los cabos de la sociedad y se deja ser. El loco reprimido (erróneamente llamado “cuerdo” por nosotros mismos) no puede ser completamente el loco mismo que es naturalmente porque está atado, y explotar lo condenaría a revolucionarse contra la sociedad. Y todos sabemos que revolucionarse contra la sociedad está mal. Todos creemos eso. Pero ¿está mal? ¿Qué está bien y qué está mal? ¿Quién impone que es lo que está bien y que es lo que está mal? ¿Quién o qué hace que esté cuestionando todo esto? Yo creo que muchos de nosotros ya nos avivamos que esto de final feliz no tiene un carajo, esto tiene realidad.

“Somos fragmentos, no personas. Fragmentos de personas. Pero si el fragmento se junta, si juntamos los pedazos, aparece otra persona más poderosa que cada fragmento por separado. Más fuerte, más productiva, más fuerte y más sana.”

Blú.


Blú, sabés, no sueño hace tanto que ya no recuerdo cuándo dejé de hacerlo. Por una vez en mi vida quisiera conseguir ese placer efímero de vivir en algo abstracto, confuso, sin sentido e inconcreto. Algo que no tiene espacio ni tiempo y mucho menos vida. Que si bien asusta de lo inseguro y fantasioso que es, da la seguridad de que uno está vivo.  Hace tiempo no experimento el enigma de soñar con lo (según mi pobre inconsciente) desconocido.

Blú, estoy cansada de respirar profundo pero que ninguna idea venga a mi cabeza. No se sientan mal por mí, disfruto de autocastigarme con la ausencia de mi imaginación. Me hace pensar que está bien estar seca y que me lo merezco.

Blú, necesito que me aconsejes porque he nacido con la terrible maldición de pensar por mí misma, y pensar a toda hora. Nunca puedo apagar mi cerebro ni dejar la mente en blanco y eso me está enfermando.

Blú, querido, tu presencia aquí sería milagrosa. Tengo que salir a buscarte pero ya olvidé las calles, olvidé los nombres y estoy empezando a olvidarte a vos. Lentamente mi escritura se desvirtúa y se empobrece con el limitado techo de mi mediocridad, estoy olvidando palabras y expresiones.

Blú, es tan triste querer hacer mil cosas a la vez y saber que uno no tiene la capacidad para hacerlas. Es tan triste notar las limitaciones del cuerpo y la mente. Es tan triste darse cuenta de que sí tenemos un techo, y que la inteligencia sí tiene límites.

Blú, no confío en nadie más que en vos, sos la única persona que sigue diciéndome todo tal cual es, y siento que a todo el mundo le apena mi vulnerable condición por lo que, querido amigo, te necesito con urgencia.

Blú, poco recuerdo. No quiero terminar siendo nada. Sin recuerdos, ¿qué soy? Sin historia, ¿quién soy?

Blú, B… B.

lunes, 28 de enero de 2013

Hono.

"La teoría de las inteligencias múltiples es un modelo propuesto por Howard Gardner en el que la inteligencia no es vista como algo unitario que agrupa diferentes capacidades específicas con distinto nivel de generalidad, sino como un conjunto de inteligencias múltiples, distintas e independientes. Gardner define la inteligencia como la «capacidad de resolver problemas y/o elaborar productos que sean valiosos en una o más culturas».

Primero, amplía el campo de lo que es la inteligencia y reconoce lo que todos sabíamos intuitivamente, y es que la brillantez académica no lo es todo. A la hora de desenvolvernos en esta vida no basta con tener un gran expediente académico. Hay gente de gran capacidad intelectual pero incapaz de, por ejemplo, elegir bien a sus amigos y, por el contrario, hay gente menos brillante en el colegio que triunfa en el mundo de los negocios o en su vida personal. Triunfar en los negocios, o en los deportes, requiere ser inteligente, pero en cada campo utilizamos un tipo de inteligencia distinto. No mejor ni peor, pero si distinto. Dicho de otro modo, Einstein no es más inteligente que Michel Jordan, pero sus inteligencias pertenecen a campos diferentes.



Segundo y no menos importante, Gardner define la inteligencia como una capacidad. Hasta hace muy poco tiempo la inteligencia se consideraba algo innato e inamovible. Se nacía inteligente o no, y la educación no podía cambiar ese hecho. Tanto es así que en épocas muy cercanas a los deficientes psíquicos no se les educaba, porque se consideraba que era un esfuerzo inútil.

Al definir la inteligencia como una capacidad Gardner la convierte en una destreza que se puede desarrollar. Gardner no niega el componente genético.

Todos nacemos con unas potencialidades marcadas por la genética. Pero esas potencialidades se van a desarrollar de una manera o de otra dependiendo del medio ambiente, nuestras experiencias, la educación recibida, etc.

Ningún deportista de elite llega a la cima sin entrenar, por buenas que sean sus cualidades naturales. Lo mismo se puede decir de los matemáticos, los poetas, o de la gente emocionalmente inteligente.


Howard Gardner añade que, así como hay muchos tipos de problemas que resolver, también hay muchos tipos de inteligencia. Hasta la fecha Howard Gardner y su equipo de la Universidad Harvard han identificado ocho tipos distintos:

 1. Inteligencia lingüístico-verbal: El don del lenguaje es universal, y su desarrollo en los niños es sorprendentemente similar en todas las culturas. Incluso en el caso de personas sordas a las que no se les ha enseñado explícitamente un lenguaje por señas, a menudo inventan un lenguaje manual propio y lo usan espontáneamente. 


2. Inteligencia lógica-matemática: En los individuos especialmente dotados de esta forma de inteligencia, el proceso de resolución de problemas a menudo es extraordinariamente rápido: el científico competente maneja simultáneamente muchas variables y crea numerosas hipótesis que son evaluadas sucesivamente y, posteriormente, son aceptadas o rechazadas.


3. Inteligencia espacial: Se aplica a la navegación y al uso de mapas como sistema notacional. Otro tipo de solución a los problemas espaciales, aparece en la visualización de un objeto visto desde un ángulo diferente y en el juego del ajedrez. También se emplea este tipo de inteligencia en las artes visuales.


4. Inteligencia musical: Los datos procedentes de diversas culturas hablan de la universalidad de la noción musical. Incluso, los estudios sobre el desarrollo infantil sugieren que existe habilidad natural y una percepción auditiva (oído y cerebro)innata en la primera infancia hasta que existe la habilidad de interactuar con instrumentos y aprender sus sonidos, su naturaleza y sus capacidades.


5.  Inteligencia corporal cinestésica: La evolución de los movimientos corporales especializados es de importancia obvia para la especie; en los humanos esta adaptación se extiende al uso de herramientas. El movimiento del cuerpo sigue un desarrollo claramente definido en los niños y no hay duda de su universalidad cultural.


6. Inteligencia intrapersonal: es el conocimiento de los aspectos internos de una persona: el acceso a la propia vida emocional, a la propia gama de sentimiento, la capacidad de efectuar discriminaciones entre ciertas emociones y, finalmente, ponerles un nombre y recurrir a ellas como medio de interpretar y orientar la propia conducta.

Las personas que poseen una inteligencia intrapersonal notable poseen modelos viables y eficaces de sí mismos. Pero al ser esta forma de inteligencia la más privada de todas, requiere otras formas expresivas para que pueda ser observada en funcionamiento.
La inteligencia interpersonal permite comprender y trabajar con los demás; la intrapersonal, permite comprenderse mejor y trabajar con uno mismo. En el sentido individual de uno mismo, es posible hallar una mezcla de componentes intrapersonal e interpersonales.

7. Inteligencia interpersonal: se constituye a partir de la capacidad nuclear para sentir distinciones entre los demás, en particular, contrastes en sus estados de ánimo, temperamento, motivaciones e intenciones. Esta inteligencia le permite a un adulto hábil, leer las intenciones y los deseos de los demás, aunque se los hayan ocultado. Esta capacidad se da de forma muy sofisticada en los líderes religiosos, políticos, terapeutas y maestros. Esta forma de inteligencia no depende necesariamente del lenguaje.


8. Inteligencia naturalista: Se describe como la competencia para percibir las relaciones que existen entre varias especies o grupos de objetos y personas, así como reconocer y establecer si existen distinciones y semejanzas entre ellos.

Los naturalistas suelen ser hábiles para observar, identificar y clasificar a los miembros de un grupo o especie, e incluso, para descubrir nuevas especies. Su campo de observación más afín es el mundo natural, donde pueden reconocer flora, fauna y utilizar productivamente sus habilidades en actividades de caza, ciencias biológicas y conservación de la naturaleza."

lunes, 14 de enero de 2013

Think.

Probablemente me aburrí de mí o entendí que soy un ser humano bastante simple, sin misterios. Quizás dejé de interesarme porque noté lo sencilla que soy, o quizás dejé de interesarme porque me harté de lo complicada que parezco. Tal vez ya no quiero saber nada de mí porque doy muchas vueltas al hablar. Debe ser que la complejidad me atrae, y yo no soy ese tipo de personas. A mí me mirás a los ojos y ya sabés que me pasa.
Hace un ratito me permití mirarme. Me lo tenía terminantemente prohibido pero me tengo mucha curiosidad. Jamás había visto una cara tan parecida a mí como la mía. Ni la de mi mamá o la de mi papá se asemeja tanto a mí.
Mi carácter humano animal por naturaleza me dijo de volar. Siempre mi interior está queriéndome persuadir de esas ideas tan absurdas como que uno con la imaginación puede volar. Yo nunca les hago caso porque no me caigo bien.
Hoy fue un día distinto a todos. Mi mamá se suicidó. Hoy sí quería volar, expandirme, abrirme, irme. Olvidarme. Hoy sí. Empecé por mis brazos que ahora eran sus brazos, y los transformé en mis alas que ahora eran sus alas. Nuestro cuerpo poco a poco se hizo más liviano, ligero y aerodinámico. Hoy, y ahora, nos fuimos.